Se subastará una carta que Paul McCartney escribió para cancelar una deuda de 1959

  • El curioso manuscrito fue escrito en 1989 y guarda una fantástica historia.

Muchas veces nos sorprendemos con las historias alrededor de objetos pertenecientes a músicos que salen en subasta. Más aún si se trata de una anécdota jugosa. En esta oportunidad, el personaje central es Paul McCartney. Una carta que escribió el músico en septiembre de 1989 saldrá a la venta en las próximas horas.

Esas líneas tienen una historia muy curiosa. Una respuesta a Irene Brierley, dueña de una granja en Harlech, al Norte de Gales. McCartney y George Harrison visitaron dicho lugar en dos ocasiones, en 1958 y 1959, cuando se fueron a dedo de vacaciones. Toda una aventura en la previa de la llegada a la fama con los Beatles.

Las futuras estrellas del rock se hicieron amigos del hijo de Irene, John, durante su primera estancia en 1958, y John recordó, como señala el sitio de subastas, cómo él y los músicos de jugaban al billar y escuchaban a Elvis Presley durante el tiempo que pasaban juntos.

También John recordó a un joven McCartney tratando de aprender a tocar “Think It Over” de Buddy Holly en el piano de la familia Brierley. En aquella oportunidad Paul y George se juntaron a tocar con un grupo local de skiffle (tipo de música de moda por aquellos días en Inglaterra) llamado The Vikings (del cual John Brierley era miembro) en el escenario del Queen’s Hotel.

El verano siguiente, McCartney y Harrison regresaron a la granja de Brierley para pasar más tiempo junto a la familia. Al final de su estadía en 1959, los músicos se fueron repentinamente y se llevaron una de las mantas de la familia sin avisar.

Algunos años más tarde, Irene le escribió a McCartney para recordarle la deuda que tenía, en tono de broma. En septiembre de 1989, Paul le mandó una carta con el objetivo de saldarla.

“Estimada Sra. Brierley (Irene)”, arranca el texto de McCartney. “Su carta me llegó, finalmente, y lamenté saber sobre mi ‘deuda’. Recuerdo bien el tiempo que pasamos en Harlech, ¡y espero que el cheque adjunto resuelva nuestras diferencias monetarias! ¡Disculpe los garabatos porque estoy tratando de escribir esto en un tren expreso que salta mucho!

“Lamenté mucho lo de su esposo, era un hombre muy agradable. Por favor, todo lo mejor a sus muchachos. Saludos cordiales, Paul McCartney “, termina la nota.

Titicupón