Bob Dylan vendió los derechos de todas sus canciones en unos 300 millones de dólares

  • Es uno de los grandes tesoros de la música popular.

En este fin de semana se conoció una noticia importante dentro de la industria musica. Bob Dylan le vendió los derechos de publicación de su catálogo de más de 600 canciones a Universal Music Publishing Group.

El catálogo incluye clásicos como “Blowin’ In The Wind’’, “The Times They Are a-Changin’’, “Knockin’ On Heaven’s Door’’ y “Like a Rolling Stone’’. El artista habría recibido unos 300 millones de dólares de la venta, informó el New York Times.

Dylan, de 79 años, encabezó la lista de Rolling Stone de los 100 mejores compositores de todos los tiempos en 2015 y su canción “Like A Rolling Stone’’ fue nombrada por la revista como la mejor que jamás se haya escrito. En 2016 ganó el Premio Nobel de Literatura, el único músico que haya recibido este honor.

“Brillantes y conmovedoras, inspiradoras y hermosas, profundas y provocadoras, sus canciones son eternas las haya escrito hace más de medio siglo o ayer’’, dijo sir Lucian Grainge, director ejecutivo de Universal Music Group, en un comunicado.

En términos culturales, el catálogo de Dylan es “literalmente invaluable”, dijo Anthony DeCurtis, un veterano periodista y editor que contribuye con Rolling Stone. “Pasaron 60 años y se mantiene fuerte. No hay razón para creer que su importancia vaya a disminuir en lo absoluto’’.

Las canciones de Dylan fueron grabadas más de 6.000 veces por artistas de decenas de países, culturas y géneros musicales. Los lanzamientos más notables incluyen la exitosa versión de The Byrds de “Mr. Tambourine Man”, la del grupo Peter, Paul and Mary de “Blowin’ in the Wind’’ y la de Jimi Hendrix de “All Along the Watchtower’’.

El acuerdo no incluye los derechos sobre nuevas grabaciones de Dylan de su propio material. Esto quiere decir que si Universal recibe una solicitud para usar la grabación de “Lay Lady Lay’’, por ejemplo, el músico tendría que aprobarla.

Dylan se dio a conocer en la escena folk del Greenwich Village en Nueva York a principios de la década de 1960, influenciado por el músico de blues Robert Johnson y el cantautor folk Woody Guthrie. Pero cuando subió una guitarra eléctrica al escenario en 1965, dividió a la comunidad musical en lo que entonces se consideró un cambio radical para el artista.

El músico sigue en plena actividad. Este año lanzó el álbum Rough and Rowdy Ways, trigésimo sexto álbum del artista, que fue muy bien recibido por la crítica. En una entrevista con el New York Times, el cantante habló sobre algunos de los temas y reflexionó sobre la humanidad y el futuro de las sociedades. Dylan sostuvo que “Murder Most Foul”, la sorprendente canción de 17 minutos de duración, no es para él una pieza nostálgica, sino que desde que comenzó a escribirla siente que hace referencia al presente. A un presente apocalíptico, en el que hay más ansiedad y nervios, en el cual las personas son más vulnerables por el uso de la tecnología.

Además, el artista se refirió al crimen de George Floyd, el joven que fue brutalmente asesinado por la policía de Minneapolis el 25 de mayo. Sobre el tema, que revolucionó no solo a Estados Unidos sino al mundo entero, Bob dijo: “Me produce unas náuseas infinitas ver a George torturado de esa manera hasta su muerte. Esperemos que haya justicia pronto para la familia de Floyd y para el país”.

También habló sobre “I Contain Multitudes”, una canción que tiene muchas referencias autobiográficas. El artista aseguró que la frase del título es sin dudas la más poderosa. “Es una de esas cosas que escribís por instinto, como un estado de trance. La mayoría de mis canciones recientes son así. La letra es lo verdadero, lo tangible; no son metáforas. Los temas casi se escriben solas y cuentan conmigo para cantarlas”.

Sobre la cuarentena, Dylan asegura que ha tenido tiempo para hacer algunas tareas del hogar, pero advirtió que la inspiración para escribir le llega cuando está en habitaciones de hotel. De todas maneras explicó que vivir junto al mar lo ha ayudado a procesar la pandemia de una manera espiritual: “Cuando escucho “Cool Water”, “Many Rivers to Cross” o “How Deep Is The Ocean” siento que es una cura. No sé de qué, pero es una cura para algo que ni siquiera sabía que sufría”.

Para cerrar, el músico se refirió a este momento que atraviesa el mundo: “Quizás es el precedente de algo que ocurrirá más tarde. La arrogancia extrema puede traer consecuencias desastrosas. Quizás estamos en el principio de la destrucción. Hay muchísimas maneras en que podemos procesar el virus, creo que solo debemos dejar que siga su curso”.

Titicupón