Kurt Cobain hoy cumpliría 53 años

  • A principios de los ’90 Nirvana abría la puerta al consumo masivo del grunge, nacido unos años antes en la ciudad de Seattle. Hoy su mítico cantante cumpliría años.

Kurt Donald Cobain nació un 20 de febrero de 1967 en la pequeña ciudad de Hoquiam, en el estado de Washington al norte de EE.UU. Hijo primogénito de una ama de casa de ascendencia holandesa ( Wendy Elizabeth Fradenburg) y un padre con varios trabajos para llegar a fin de mes (Donald Leland Cobain), en el seno de una familia trabajadora, donde el dinero no abundaba y la lluvia era una constante del paisaje.

Durante sus primeros años ya mostraba aptitudes para la música y la pintura. Su tía, de hecho, que tenía un pequeño estudio casero, llevaba a Cobain infante de dos años a sesiones de grabación, mientras que sus padres hacían lo que podían para cumplirle los deseos a su primer hijo, regalándole una batería de niños y hojas y pasteles para pintar.

Más tarde nacería la segunda hija de la joven pareja, Kimberly Cobain, cuando Kurt tenía tres años. A partir de ahí tendrían una relación signada por el gusto de ambos por el arte.

“Intenté mucho tener un padre, pero en cambio tuve un papá”

A los 8 años Wendy Cobain decide separarse de Donald y mudarse con su hermana. Después de años de dedicarse exclusivamente a las tareas domésticas, la joven Wendy (que se había casado de adolescente) quería salir a vivir su vida finalmente.

La separación, según contaban sus abuelos, no fue amena para Cobain, que terminó por irse a vivir con su padre y su nueva familia, donde nunca terminó por adaptarse.

La relación con su padre, ya de adolescente, nunca fue del todo buena. Cobain se quejaba a menudo de que la única forma posible de relacionarse con su padre era a través del deporte (que, según él, su padre lo obligaba) cuando los intereses de Kurt pasaban más por el arte y la música. La compleja relación con su progenitor, más adelante quedaría expresada en las letras de varias canciones de Nirvana como Mr. Moustache o Serve the Servants, entre otras.

“Me sorprende la voluntad del instinto”

Durante su adolescencia Kurt Cobain, pasó de chico revoltoso a adolescente alineado. Cómo muchos adolescentes, intentaba conciliar la “masculinidad” preponderante, con su propia versión de “masculinidad” que nada tenía que ver con el deportista que se re afirma con la violencia.

De todas formas, durante sus años en los distintos colegios secundarios de las afueras de Seattle por los que transcurrió, Cobain pudo desarrollar su gusto por la música participando de varios proyectos con distintos grupos de amigos.

Durante estos años no sólo conocería a su amigo y futuro compañero de Nirvana, Krist Novoselic, también comenzará a conocer la escena under de los albores del grunge y terminará en los conciertos de una de las bandas más influyentes para él, The Melvins, liderados por el excéntrico Buzz Osborne.

Para entonces arreciaban los años 80 y el neoliberalismo de Reagan y Thatcher. Cobain, después de vivir durante algunos años con varios familiares, pasaba la mayor parte del tiempo en la calle (con algunos econtronazos con las fuerzas de seguridad que le valdrán noches de encierro), durmiendo en las salas de hospitales o dentro de una caja en un depósito, leyendo artículos de diarios para pasar el tiempo.

Fui allí donde leyó la brutal historia de una chica que fue secuestrada después de un concierto de punk en Tacoma, violada y brutalmente torturada. Esta historia daría vida a una de las canciones más enigmáticas de Nirvana, Polly, donde la letra está escrita desde la óptica del violador. En ella, hacia el final, Cobain lanza una frase que podía bien valer para “Polly” o él mismo: “me sorprende la voluntad del instinto”.

“Huele a espíritu adolescente”

Para el final de la década de 1980 y luego de varios proyectos como Ed, Edd y Eddie Fecal Matter, Cobain junto a Krist Novoselic, forman Nirvana, ensayando arriba de un local o en el garage de la familia de Krist, lo que le valía los insultos del padre de Novoselic que les gritaba mitad en inglés, mitad en croata, algo que hoy podríamos traducir como “agarren la pala”.

Pasarían meses tocando en pequeñas fiestas en casas por todo Seattle, hasta que en diciembre de 1988 lograr entrar a grabar a los estudios Reciprocal en Seattle, hogar de la discográfica Sub-Pop. En junio de 1989 vería la luz Bleach, primer álbum de estudio de Nirvana con la formación siguiente: Kurt Cobain, guitarra/voces; Krist Novoselic bajo; Chad Channing Batería. El guitarrista Jason Everman aparecerá en los créditos por haber financiado la grabación, aunque no haya participado de las grabaciones.

Si bien todavía no pasaban de ser una banda under, el lanzamiento de Bleach pone en el mapa de la escena del grunge a la incipiente banda, cuando la ola de los vaqueros rotos y las camisas leñadores de Washington comenzaba a crecer.

Gracias a Sub-Pop, Nirvana comienza una gira por los Estados Unidos (autofinanciada por los miembros de la banda y abordo de una vieja Combi Volkswagen) e incluso llegan a algunos telones europeos como Italia e Inglaterra.

Los plásticos años ochenta llegaban a su fin y la juventud que venía del auge del Pop comenzaba a cansarse de comprar la felicidad enlatada que habían vendido durante años desde el gobierno y los medios de comunicación y empezaban a cuestionarse la sociedad de consumo, la guerra en el golfo a la vez que surgía una nueva ola feminista que desde abajo en la escena punk le gritaba en la cara al feminismo neoliberal.

En esos momentos Geffen Records, que venía de varios fracasos con bandas de Glam metal vio en esta nueva tendencia de rebeldía juvenil una oportunidad y da con Nirvana, a la que le propone para un contrato y un disco.

Aunque dudosos, Novoselic y Cobain aceptan y la presión de los dueños de Sub-Pop (que también vieron la oportunidad de ligarse a un estudio grande) termina por cerrar el trato.

La relación entre Nirvana -y más especialmente Cobain- con Geffen siempre fue de idas y vueltas, mientras que de forma pública Cobain criticaba la fama y arrancaba contra la industria discográfica, en la intimada se quejaba con Geffen y MTV por el poco tiempo que sus videos aparecían en televisión.

En mayo de 1991 entran a los estudios de Geffen en Los Angeles Novoselic, Cobain y su nuevo integrante, el virtuoso y veloz David Eric Grohl. Meses más tarde, el 24 de septiembre de ese año, aparecería Nevermind.

De la noche a la mañana Smells like teen spirit se gana a millones en todo el mundo. Nirvana pasó de tocar en lugares para 2500 personas a tocar en estadios. La fama encuentra a Cobain durmiendo en su auto, al no poder pagar un alquiler, ya que por un problema legal Geffen les retenía las regalías.

En un encuentro con amigos de la adolescencia en un recital le dicen “parece que sos famoso Cobain” a los que Kurt les replica “no sé, no tengo una tele en mi auto”.

“Qué más puedo decir? Todas mis disculpas”

Ya reconocido mundialmente, Cobain mostró una cara alternativa a la típica imagen de roquero escandaloso que salía con modelos y protagonizaba escándalos al estilo Axel Rose. Siempre se mostró modesto y aprovechó su fama para denunciar el machismo y apoyar algunas varias causas, como cuando dio un recital a beneficio de mujeres que había padecido los bombardeos a Kosovo. Esto le valió varias amenazas de muerte.

La muerte de Cobain, como toda muerte mediática, estuvo en vuelta de mucha polémica, teorías conspirativas y no menos dejos machistas como culpar sin pruebas ni evidencias a Courtney Love, sólo por ser su pareja.

Contradictorio, irreverente, cálido y humano Kurt Cobain terminó por ser una de las últimas figuras icónicas del rock que marcó una generación (y algunas generaciones posteriores más) y nos legó un grito desesperado y crudo que supo ser la voz de toda una década.

Titicupón