Su rostro cambió radicalmente por su adicción a las cirugías, antes era una top model muy hermosa

La perfección es una obsesión que algunas personas quiere alcanzar a toda costa. Janice Dickinson es una de ellas e hizo de todo por lograrlo, aunque las cosas no le salieron nada bien. En su juventud fue una reconocida top model admirada por todos debido a su belleza exótica. Según el escritor Stephen Fried, en París, los fotógrafos franceses quedaron encantados con su belleza y desde allí comenzaría una carrera llena de éxitos. Volvió a Estados Unidos y siguió destacando e incluso fue portada de la reconocida revista Vogue.

En los 70 era una de las más solicitadas. Su managger le dijo que ella era como Superman por todo el trabajo que hacía. A lo que ella respondió “No soy Superman, soy una supermodelo”. Ella asegura ser la creadora de ese término tan usado hoy en día para denominar a las estrellas más codiciadas de las casas de moda.

Con el paso de los años, Janice Dickinson fue cambiando radicalmente. Quiso verse más bella y abusó de las operaciones. “Vivo para las cirugías plásticas”, dijo en una entrevista con la revista In Touch.

Además, ella asegura que ha perdido la cuenta de las cirugías a las que se ha sometido.

“Tuve una abdominoplastia y cirugía estética, así que decidí recurrir al Botox y al Restylne. No entiendo de qué hablan cuando critican lo que hago con mis mejillas, porque yo considero que tengo la estructura ósea perfecta. Eso sí, debo aclarar que mis labios sí son míos y no fueron hechos”, aseguró.

Mira cómo lucía antes:

Titicupón